Peque

Lo lamento, jamás seré tan buena como quieres que lo sea.

Mis esfuerzos son en vano y sencillamente la perfección no es para mí, lamento que pienses que lo es para ti.

No deberías volver a hacer lo que hiciste. Todos cometemos errores, está bien, te perdono pero, deberías aprender a madurar.

La vida se te está yendo en anhelos, ilusiones y sueños rotos. Peque, debes aprender a crecer, debes ver atrás y aprender. Te quedas mirando atrás atrapada mientras piensas en lo miserable que ha sido tu vida.

Deberías esforzarte un poco más. Deberías prestar un poco más de atención.

No quiero dejarte sola Peque, pero, me haz obligado.

Lo di todo por ti y nunca espere nada a cambio porque tú felicidad era la mía y con eso me bastaba. Más no estoy dispuesta a hacerme pequeña para agrandarte.

No me dejaré pisotear por ti.

Es hora de que tú misma busques la manera de ser feliz y arregles tus problemas, porque yo ya no pienso hacerlo por ti.

Espero que cuando te des cuenta de la edad que tienes, dejes de comportarte como una niña mimada y consentida. También espero que cuando caigas en cuenta de todo el daño que me hiciste... No me extrañes. Porque, Peque, yo ya no pienso volver.

Me heriste, me alejaste, hiciste que te dejará de querer lo cual no es fácil, pero vaya que te esforzaste en arruinarlo todo.

Espero que encuentres a alguien más que cargue con el papel que yo cargaba, y que jamás la trates como me trataste a mi.
 

Adiós, Peque.


Laura Garcés ~ Vida Xircés 

Comentarios

Entradas populares de este blog

No Son Metáforas

¿Ahora, qué?

Cronoz