Querida Madre

¿Por qué nunca puedo tenerte contenta?
Siempre encuentras la manera de arruinar mis días. A veces simplemente con una mirada...
Se que no me toleras... Lo has dejado muy en claro pero, al menos podrías dejar de ser tan evidente.
Sabes perfectamente bien que me lastimas y al parecer es lo único que disfrutas hacer.
Disfrutas insultarme, disfrutas humillarme, disfrutas ignorarme y cuando te das cuenta de lo que hiciste y lo que causaste en mi intentas remediarlo con regalos, con comida, con chucherías, pero sabes nunca volverá a ser de nuevo lo que rompiste.
Cuando te enteras de lo que pienso te sientes tan culpable que intentas tomar bien tu papel de madre pero, ¿Qué crees? Ya no te sale. Das una cara en tu trabajo, y con tus amistades, pero muestras una cara muy distinta cuando se trata de mi. En tu trabajo ríes, conversas, e incluso conoces gente nueva, con tus amistades siempre todo esta de lo mejor, pero, conmigo... Creo que de verdad estas cansada de mi. No sé que he hecho mal.
Me dices que estoy gorda y me mato de hambre para adelgazar, y cuando lo hago me dices que estoy demasiado flaca y debería comer algo.

Muchas veces intente hacer lo que querías con forme a mi para que estuvieras feliz y orgullosa pero, estaba dejando de ser yo, y eso no es justo, entendí que eso no esta bien.
Intente y sigo intentando hacerme la dura contigo pero soy más que débil.
Ya no estoy dispuesta a obedecer tus órdenes mamá, ya me canse de que todo lo que me dices que haga es para cambiarme.
Yo no voy a cambiar, por nada ni por nadie, soy lo que soy y eso es todo.
No soy femenina, eso no va para nada conmigo.
No me gustan las baladas ni la música de banda, lamento informarte que amo la electrónica.
No me interesa socializar, prefiero quedarme leyendo o investigando cosas que me interesen y quizá aprender de otras culturas u otro idioma.
No me interesa vestirme para impresionar, yo con mis camisas aguadas, mis pantalones y mis tenis soy más que feliz.
No me interesa nada de lo que te interesa a ti, ¿debo pedir perdón por eso? Yo creó que no, porque al hacerlo estaría pidiendo perdón por ser quien soy.
 
Me detestas, todos lo saben, incluso creó que tus amistades me tienen más cariño que tu
Al menos cuando las veo me dan los abrazos que tu no me das. Y me siento querida un rato al menos.
No se que debería hacer para hacerte feliz pero ya no me importa, seguiré con lo que soy y punto.
No me importa si llegas a golpearme o a insultarme más todos los días o darme más obligaciones para que no me de tiempo de hacer mis cosas, aunque eso seria en consecuente ya que no te gustan mis bajas calificaciones. 

No importa. Podré con todo. Podré con todo eso y más pero, simplemente voy a dejar de intentar ser quien tú quieres que sea. Estoy harta.


Vida Xircés - Laura Garcés

Comentarios

Entradas populares de este blog

No Son Metáforas

¿Ahora, qué?

Cronoz